MILAGRO - NOVENA
 
DÍA CUARTO
 

Jesús mío, quiero llamarte siempre por tu nombre

esto me consuela y me da valor

cuando me acuerdo de que eres mi salvador

y que has muerto para salvarme.

Mírame a tus pies

confieso que soy digno de tantos infiernos

como veces te he ofendido por el pecado mortal.

No merezco perdón; pero tú moriste para perdonarme.

Piadoso Jesús, no olvides que por mí fue tu venida.

Anticípate, Jesús mío, a perdonarme antes que vengas a juzgarme.

Entonces yo no podré pedirte piedad

pero ahora puedo y espero que me la concedas.

Entonces tus llagas me llenarán de espanto, ahora me inspiran confianza.

¡Redentor de mi alma!

yo me arrepiento sobre todo de haber ofendido a tu infinita bondad

y prefiero sufrir todas las pérdidas posibles

antes que burlarme de tu gracia.

Te amo con todo mi corazón, ten piedad de mí.

Ten piedad de mí, Dios, según tu gran misericordia.

María, Madre de misericordia, abogada de los pecadores

alcánzame un intenso dolor de mis pecados

el perdón y la perseverancia en el divino amor.

Yo te amo, reina de mi corazón y en tí pongo toda mi confianza.

Dulcísimo Señor del Milagro

perdona mis pecados

y libra por tu misericordia

al pueblo de Salta de todo castigo.

Concédenos esta gracia

por intercesión de nuestra protectora

tu dulcísima Madre

la inmaculada Virgen del Milagro.

Amén.

 

Indice Siguiente
 
Inicio Contacto Diseño Web Publicidad

Agenda - Diccionario - Directorio - El Gaucho - Facebook - Fotos - Fútbol - Horóscopo - Juegos - Mapas - Messenger - Milagro - Música - Pasatiempos - Salta - Videos