SEPTIEMBRE - 2010
D L M M J V S
      01 02 03 04
05 06 07 08 09 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    
 
 
 

Señor del Milagro, Cristo Redentor, del Pueblo de Salta no apartes tu amor. Virgen del Milagro, Gloria de este Pueblo, en quien siempre halla todo su remedio.

 
MILAGRO - NOVENA
 
DÍA TERCERO
 

¡Jesús y redentor mío!

Gracias te doy de que no hayas permitido que muriera

cuando estaba en desgracia tuya.

¡Cuántos años seguidos no merecía yo

estar sepultado en el abismo del infierno!

Si yo hubiese muerto tal día, aquella noche

¡qué hubiera sido de mí por toda una eternidad!

Señor, gracias te doy mil veces por tal beneficio.

Yo acepto la muerte en satisfacción de mis pecados

y la acepto tal cual sea de tu agrado enviármela

más ya que me la has retardado hasta el presente, retárdala aún

Dios, mío, déjame pues, que llore un poquito mi dolor.

Dame tiempo para llorar las ofensas de que me hice culpable a tus ojos

antes que llegue el día en que has de juzgarme.

No quiero ya resistir por más tiempo a tu voz.

¡Quién sabe si las palabras que acabo de oír

son el último clamor que me haces escuchar!

Confieso que soy indigno de misericordia.

Tantas veces me has perdonado

y yo ingrato te he ofendido de nuevo.

Al corazón contrito y humillado no lo desprecies, Dios.

Señor, ya que no desechas un corazón que se arrepiente y se humilla

mira ahí al traidor que vuelve a tí

herido por la flecha del arrepentimiento.

No me deseches de tu rostro.

Por piedad, no me arrojes de tu presencia.

Tú mismo dijiste: Aquel que a mí viene, no lo echaré fuera.

Verdad es que más que nadie te he ultrajado

porque más que a nadie me haz favorecido

con tus luces y con tus gracias

pero la sangre que por mí has derramado

me da aliento, y me hace esperar el perdón

si de veras me arrepiento

sí, mi soberano bien

yo me arrepiento con toda mi alma de haberte despreciado.

Perdóname, y concédeme la gracia de amarte en adelante.

Harto estoy ya de haberte ofendido.

El tiempo que me queda para vivir, dulce Jesús mío

no quiero emplearlo más en ofenderte

quiero tan sólo llorar amargamente

por los disgustos que he podido darte.

Amarte quiero con toda la fuerza de mi alma.

¡Dios, que mereces un amor infinito!

¡María, mi esperanza, ruega a Jesús por mí!

 

Dulcísimo Señor del Milagro

perdona mis pecados

y libra por tu misericordia

al pueblo de Salta de todo castigo.

Concédenos esta gracia

por intercesión de nuestra protectora

tu dulcísima madre

la Inmaculada Virgen del Milagro.

 

Amén.

 

Indice Siguiente
 
 
Contacto Publicidad Diseño Web Hosting

Agenda - Buscador - Celulares - Clasificados - Clima - Diccionario - Directorio - Facebook - Fotos - Fútbol - Historieta - Horóscopo - Juegos - Mapas - Mensajes - Messenger - Milagro - Música - Pasatiempos - Poemas - Salta - Videos