NOVIEMBRE - 2008
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MILAGRO - HIMNOS
 
AL SEÑOR DEL MILAGRO

Tras largo camino
que amparó el milagro
por mares y montes
llegaste a este suelo
por tu amor buscando
el amor de un pueblo.

¡Señor del Milagro
Cristo Redentor
del pueblo de Salta
no apartes tu amor!

Más, torpes las almas
no correspondieron
la dulce demanda
y en olvido ingrato
dejaron tu imagen
por un siglo entero.

El duro reclamo
llegó justiciero:
sacudir conciencias
sacudiendo el suelo
y hubo terremotos
y aflicción y duelo.

Y al fin comprendiendo
tu llamado extremo
a tus pies llevaron
su arrepentimiento
llanto y penitencia
contrición y ruegos.

Fue entonces que quiso
la Virgen María
que de pecadores
es Madre y consuelo
de Dios ante el trono
presentar su ruego.

Y ante el valimiento
de la intercesora
tu misericordia
se mostró al momento
suspendió el castigo
y aplacó el siniestro.

Abierta las almas
claridad de cielo
van pasando siglos
y crece con ellos
la fe con que amante
te adora este pueblo.

Que es segura dicha
de su amor el premio
porque desde entonces
por siempre sabemos
¡de que somos tuyos
de que Tú eres nuestro!

Letra: Emma Solá de Solá.
Música: F. de Urkia - C.R.L.

A LA VIRGEN DEL MILAGRO

Dios te salve, Madre
Reina de los Cielos
esperanza nuestra
refugio y consuelo.

Virgen del Milagro
gloria de este pueblo
en quien siempre halla
todo su remedio.

Si son nuestras culpas
muchas en extremo
tus misericordias
son más con exceso.

Ya el castigo estaba
sobre nuestros yerros
más lo detuvieron
tus piadosos ruegos.

Al pie del sagrario
allí intercediendo
el perdón pediste
de nuestros excesos.

Mudando colores
tu semblante bello
a entender nos dió
tu pena y consuelo.

Empeñada estabas
y echaste Tú el resto
para que el castigo
no tuviese efecto.

"Perdona -decías-
mi Dios, a este pueblo
si no la corona
de Reina aquí os dejo".

"Yo por fiadora
salgo en este empeño
y a mi cuenta corre
no más ofenderos".

Confundirte quiso
el dragón soberbio
pero con tu planta
le quebraste el cuello.

Haz, Madre y Señora
que todos logremos
el fruto, después
de aqueste destierro.

En esta novena
que humildes hacemos
nuestra petición
por tu amor logremos.

 
  
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