Ellos venían galopando
noche de luna cerca del río
los cascos se iluminaban
igual que el estrellerío.
Con su canto desbocado
por el vino del camino
los jinetes se ladeaban
al compás de su alarido.
Todavía veo sus sombreros
alumbrados por la luna
perderse entre esos senderos
sin dejar huella ninguna.
No pude saber sus nombres
eran la baguala misma
que se metía muy adentro
adentro del alma mía
El que pasó aquella noche
bien pudo haber sido el diablo
su canto resplandeciente
suena en la voz de los gauchos.
-------