Los
sueños me tienen despierto
mis
ojos te miran igual
por
eso recuerdo en el tiempo
a esa
niña bella lejana de estar.
Las
tardes por aquel verano
el
río nos mojó al pasar
tu
piel inocente de ausencias
sintió la ternura que no ha de acabar.
Siempre estarás en tu Córdoba azul
por los años desde una ventana
te evoco serrana mi preciosa flor
con el tiempo se quedan mis ganas
por tí mi galana consuelo de sol.
El
río que tiene la ausencia
llamaba en su fuerza al pasar
a tu
piel con su sol demorado
para
mi alegría de sentirte más.
Las
sierras vibraban en vuelo
en su
fibra sensible al andar
mis
ojos se fueron tras tuyo
paloma cautiva de tu propio azahar.