Hay
cuatro cantores
que encienden el alba
con zambas, bagualas
en las cacharpayas.
Las aves
no cantan
el sol sale opaco
y lloras guitarra
lamento mataco.
Los
valses criollos
con las serenatas
se vuelven nostalgia
en cada garganta.
Son
cuatro cantores
los duendes de mi alma
Tutú llega al ruedo
Cantores del Alba.
Del cuero
del bombo
se escucha un lamento
a un cielo te fuiste
Javier bagualero.
Como una
bordona
sonó tu garganta
ya el vino no es vino
Gilberto no canta.
Madera
que suena
en un solo llanto
por esa guitarra
callada de Horacio.