Me voy
amor, si soy motivo para el olvido
decime adiós, decímelo
que la paloma de tu pañuelo
me diga no, me diga adiós.
Me dices
no, pero tus ojos se van conmigo
por donde voy, huellita soy
que va y que vuelve como dos veces
del río a mí, del cielo a vos.
Qué
sencillo modo
tuvo el cariño entre vos y yo
tan sólo un pañuelo adonde el cielo se te olvidó
se me olvidó, se te olvidó.
Humito
azul, que sube y sube desde la leña
quemándose, quemándome
como la luna que con su ausencia
me suelen a ver, quemándome.
Ausente
soy, como paloma herida en un ala
penando estoy, me suelen ver
a medio vuelo de tu pañuelo
buscándote, buscándome.