Monte
adentro del Chaco Salteño
la alegría tiene un lugar
el sonar de violines y bombos
desgarrando el silencio está.
Indios
Tobas, Wichis, Chorotes
y los criollos de ese lugar
un poco antes que el vino se agote
abrazados van a terminar.
Bajo el rayo
del sol ardiente
con quirquincho, vino y asao
los que llegan le van dando al diente
un bocao como nadie ha probao.
Esa gente
buena y sufrida
con amor y esperanza van
por la vida soñando que un día
de sus males se van a acordar.
Con
parientes y amigos llegando
de Bolivia y del Paraguay
las fronteras se van disipando
al calor de lo regional.
Las bagualas
se van al cielo
como un ruego para pedir
de la tala dañina se salven
palo santo, quebracho y cebil.
Las
estrellas se están bañando
en la agüita del madrejón
y mis ojos soñando, soñando
chaqueñita con tu dulce amor.
Lanza el
viento la polvareda
de los gauchos al zapatear
porque cerca de las tres fronteras
la alegría ha tenido un lugar.