Cuando en una zamba
miro tu pañuelo
que anda en otro
cielo enamorándose
me voy dando cuenta
que aunque yo te quiero
ya te acabo de
perder.
Mariposa rubia yo
encendí mi vino
en el rojo vivo de
tu amanecer
y si muchas veces
me apagaste el fuego
de tus labios tengo
sed.
En mi noche
escura soñaré despierto
que si cambia el
viento tú podrás volver
porque hasta en
la rama del amor quebrado
lo imposible
puede ser.
Cuando en una zamba
mire otro pañuelo
echaré de menos tus
desnudos pies
si antes por
ninguna yo quedé embrujado
esta es la primera
vez.
Bajo la tormenta de
tu amor perdido
al igual que un
libro me deshojaré
y desde mi pena
gritaré por dentro
mi muchacha se me
fue.