Qué será
que para el carnaval
cuando suenan las cajas, sin que me pidan, quiero cantar.
Es que voy
queriéndote querer
buscando unos ojitos que no se quieren compadecer.
Al amor
no lo hagas llorar más
y para consolarlo dale un pimpollo de tu rosal.
Carnaval
toma mi corazón
golpealo como caja, decí que ha muerto un pobre de amor.
Dónde iré
sólo nombrándote
en la noche más noche dice el lucero que te hallaré.