Soy
Pilcomayeño puro
chaqueño
de corazón
no soy
cruzao con ninguno
no tengo
dueño, señor.
A
orillas del Pilcomayo
tratando
de no poder
me macho
cuando no puedo
y cuando
puedo también.
Pilcomayeño siempre seré
siempre solito y sin dueño
para
cantar volveré
mi
Pilcomayo querido
yo
nunca te olvidaré.
Si se
volviera la vida
alegre
para cantar
para que
quiero vivirla
si mi
costumbre es penar.
Al río
le doy mis penas
cuando
llega el carnaval
pero ni
bien se las lleva
otras voy
viendo llegar.