Cuando todo te parece
mal
y tu cabeza está para
atrás
lo único que te puedo
decir
es que no me mires más
así, o no
dame más alcohol.
Te invito un trago solo
a vos
pero una sola cosa nena
te pido
ya no mires más el reloj
porque hace tiempo se
paró, o no
dame más alcohol.
Son
esas noches en que a una botella
sin
saber donde estás te abrazas
quisiera seguir estando con ella
pero
no puedo, no puedo, no puedo más.
Esta noche voy a estar
allá
como siempre en el mismo
lugar
la misma mesa, el mismo
bar
para que volvamos a
tomar
un poco más de alcohol.