El que
siembra, cosecha
es una verdad de la vida
debe el hombre a la tierra
sembrarle paz y alegría
y alimentar palomas
de la amistad encendida.
Si sus
manos le ofrecen
al surco, amor y semillas
le dará una esperanza
de amanecer y alegrías
habrá pan en sus mesas
y ganas de un nuevo día.
Cuando el
corazón late
buscando el amor eterno
es el fiel porque siempre
su fruto cura al más tierno
tata Dios sabe tanto
quien alimenta sus sueños.
Ojalá
que pudiera
el hombre con su presencia
ser amor, flor y fruto
desparramando su siembra
para los que vengan
no sufran por su existencia.
Es el
vientre materno
la razón de la vida
hay que andar por la vida
sin renegar de presencia
hay semillas en tus manos
y surcos en tu conciencia.
Es camino
la vida
camino corto en el tiempo
por qué andar distanciados
por qué sufrir desencuentros
tengo líos en mi alma
buscando un entendimiento.
Andarán mis
mañanas
dejando sus pensamientos
para que los que vengan
entiendan sus sentimientos
el que siembra, cosecha
lo han de saber con el tiempo.