Vidita de mis antojos
quiero beberme tu miel
en el panal de tus ojos
emborracharme y después
quedarme allá para siempre
azucarado en tu piel.
Mi dulce niña que un día
atardeciendo te amé
mi amor primero en la vida
que me llevó a mi niñez
sueño aromado de flores
vivir no quiero y morir después.
Déjame permanecer
y embriagar mi alma hachera
en tu dulce amanecer
en tu fresca primavera
abril es tu corazón
a mi amor por vez primera.
Poniendo el alma en un verso
y el polen de mi guitarra
a ti llegué sin regreso
sin darme cuenta que amaba
al sol de mi vida entera
a mi luna desvelada.
No le prives su dulzor
a mis sueños todavía
no quieren de otro sabor
es del tuyo del que ansían
estoy sediento de amor
compréndelo vida mía.