Amanece en no
sé donde
la cresta de un gallo limando la luna
en un descanso de escobas
que dá el cuererío en abrojo de chusmas.
Ya nos besa el
periodista
con letras de molde, despierta sociales
con el grito de la moda
y el mercado de ades bajó en Buenos Aires.
No sé donde
creció
al costao del andén
una estatua en la plaza
que no saben quien es.
No sé donde
está
en el hoy y el ayer
un pueblito de tantos
no sé donde, no sé.
Una tienda el
recreativo
la orquesta, tertulias con mate cocido
el tambo de las rubiales
la engualichadora, doña patrocinio.
Una huerta
entre las vías
pared de cincuenta, hotel de los de antes
y suspira la Enriqueta
y el Isidro quiere matar al viajante.