La o se quiebra
en el hablar
si no hay señales del amor
como un caminante sin regreso
que no encuentra su lugar
solo andando sin andar.
Una vez más
hay que intentar
desenlazar el corazón
cada mañana al despertar
ir tras una nueva ilusión.
Cuando se llega
hasta el final
vuelan palabras sin razón
una mano abierta es la esperanza
que deshoja mi canción
y así vuelvo a comenzar.