Cuando el
otoño deja caer sus hojas los delantales se adueñan de la ciudad con niños que rezongan tan temprano por dar comienzo a su ciclo escolar no importa si al menos han valorado que ellos pueden estudiar.
El crudo invierno impone su respeto por no saber como lo iremos a pasar nos refugiamos en nuestras moradas pensando cuando se terminará no importa que afuera te invada el frío si te quieren en tu hogar.
Que les diremos a las estaciones que siempre vienen y nos encuentran igual pero ellas nos llevan una ventaja porque vienen y se van nosotros quedamos estacionados tanteando en la oscuridad.
La primavera con su dulce espera viene asomando como vientre de mujer mientras los hombres están esperando que el niño no encuentre un mundo al revés no importa los antojos que usted tenga si le hace bien al nacer.
Cuando el verano viene dando luces nos proponemos a escurrirlo sin piedad pero a veces los planes se dan vuelta y terminamos en otro lugar no importa si el lugar no es el deseado si lo sabes disfrutar.
Se desencuentran nuestras estaciones como nosotros a la hora de cinchar si al menos encontráramos la puerta para salir a jugar no importa donde quede la salida mientras podamos llegar.
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Letra
y Música: Facundo Saravia. |