Por el cerro
bagualeando
desde Amaicha a su rancho
voy llegando.
Ya me apuro
por la senda
y a lo lejos tu pañuelo
me hace señas.
Se me ensancha el valle,
viday
si al
bailar la zamba
se me enrieda tu pollera
enamorada
se
me enrieda tu pollera tucumana.
Tus cabellos
por el viento
jugueteando en mi cara
ya los siento.
Y en las noches
miro al cielo
se despide con sus besos
el lucero.