Enséñame como debo olvidar
esos momentos que no volverán
las simples cosas que diste mujer
y que en un instante las supe perder.
Enséñame como debo olvidar
esa mirada que me hizo temblar
la llama ardiente que quema mi ser
y empaña mis ojos de amargo querer.
No encuentro la manera
de borrar tu nombre, tu voz
ni olvidándote, ni olvidándote
tus ojos, tu sonrisa
y tu piel cobriza, mi amor
ni olvidar lo que fuimos tú y yo.
Noche tras noche te sueño volver
día tras día me haces padecer
y al final, sabiendo que no estás
mucho me cuesta entender
vuelve ya, las horas se nos van
alivia mi soledad.