Por quererte tengo roto el corazón
y no estas conmigo, ni por compasión
de un jardín ajeno me corté una flor
y esperando verte ya se me secó.
Por quererte vivo y no consigo
de tu cariño ni una señal
y voy a quererte hasta la muerte
con esta suerte no quiero andar.
Préstame tus ojos porque si te vas
de llorar los míos se han de acobardar
préstame tu boca, si te quieres ir
porque adiós la mía, no te ha de decir.