Las locas
ambiciones
del hombre sobre la tierra
perturban sus sentidos
trastornando su existencia.
Si nada
has de llevarte
para que tanto desvelo
si el oro de este mundo
no ha de servirte en el cielo.
No
envidio a los que viven
corriendo tras del dinero
a mi me basta y sobra
con lo poquito que tengo.
Dios hay querer que nunca
por el camino me pierda
y venda mi alma al diablo
por unas pocas monedas.
Jesús fue
traicionado
por unas pocas monedas
al que entrega a un amigo
triste ganancia le queda.
Detrás de
que espejismo
andamos sin darnos cuenta
persiguiendo la fama
el poder y la riqueza.
Más de
una gran fortuna
dos cosas quiero en la vida
tener las manos limpias
y la conciencia tranquila.