Soy el vino
que te envenena vida
solo el olvido a tu pena nada más
tu consuelo, del amor de un desvelo
un vuelo de alas rotas, que lejos no llegará.
Ya no puedo
amor, pedirte algo más
cuando en la noche, se despida, tú te irás
y en tu paso fugaz y nocturno
contigo, las estrellas y un deseo dejarás.
Haz
hecho de mi, el sitio para refugiarte
el beso de agua que sana todos tus males
y en tus amargos pesares soy
azúcar que se disuelve.