La luna bajó a los troncos
overa de noche y alba
y se quedó boca arriba
hecha cuerda en la guitarra.
La luna cayó a la acequia
ebria de noche serrana
y se tapó con el agua
porque nadie la mirara.
Hay una luna de sueño
sueño de noche callada
que anda robando mi vida
por mi sangre enamorada.
La luna vino al estero
mimbre, totora y retama
y allí los toros sedientos
la bebieron con el agua.
Paloma será la luna
blanco pecho y alas blancas
volando de cielo a cielo
en el sueño de un desvelo.