Parece
mentira
que ya no me quieras
de aquel amor de fuego
ni las cenizas ya quedan.
Un viento
insensible
sopló aquella tarde
llevando nuestros sueños
a un mundo de soledades.
La luna era
nuestra
el sol y el camino
y el beso apasionado
mojado por el rocío.
Parece
mentira
que ya no me quieras
de aquel amor de fuego
ni las cenizas ya quedan.
Recuerdo
las noches
de la primavera
cuando la miel del cielo
nos endulzaba las penas.
Juramos
amarnos
y fuimos sinceros
eternamente juntos
palabras que llevó el viento.
Todo ha
terminado
se cierra una historia
en viaje hacia el olvido
se alejan nuestras memorias.