Fui detrás de una quimera
enfrentándome a la vida
a veces ganando espacio
y otras buscando salida.
En una tarde de otoño
mis senderos se cerraron
pero las alas del viento
rumbo al amor me llevaron.
Regresé a mi tierra antigua
a buscar mis esperanzas
me encontré con un changuito
que pata pila jugaba.
Un destino de guitarras
y una aire de chacarera
fue marcándome el camino
en donde brilla mi estrella.
La sal del tiempo en mi sangre
condimenta fantasías
algunas son como el agua
se van al mar de la vida.
El corazón late fuerte
cuando me acerco a mi pago
porque sabe que me espera
un viejo amor olvidado.
Desandando los caminos
que alguna vez caminaba
escuché la voz del monte
llorando coplas al alba.