Hablando con mi esqueleto
le pregunté por el alma
me contestó tristemente
con estas tristes
palabras
que hemos muerto en
otra tierra
ella vive siempre en
Salta.
Y decidí
por mi cuenta
salir en busca del alma
por caminos de
Angastaco
por Campo Santo de
zamba
por antigales de Cachi
por toda laides de esa
Salta.
Busqué en
todas mis montañas
detrás de los minerales
en los vientres de los
pumas
en el crespín y en los
sauces
en las humitas pulsadas
y en los bigotes del
bagre.
Y ya
la encontré en la noche
adentro de una
guitarra
y comenzó a darme
vida
con esa magia de
Salta
y renací en cuerpo y
alma
mientras cantaba una
zamba.
Hablando
con mi esqueleto
le pregunte por el alma
si es el alma lo que
busca
ya sabe donde
encontrarla
porque el alma solo
vive
en la hermosísima
Salta.
El cuerpo
al quedarse solo
la misma tierra lo
hermana
allá el alma se le
escapa
se vuelve a su eterna
casa
y para seguir viviendo
el alma se vuelve a
Salta.
Como le
estaba contando
me reencontré con el
alma
después de los años
lejos
de mi provincia baguala
y aquí estoy con mi
esqueleto
meta vino y empanada.