Paisana
de verdad
curtida por el sol
mujeres de esa laya
no pienso que haya otra mejor.
Por
estos pagos va
con ganas de bailar
en su caballo manso
hasta el remanso del carnaval.
Para
usted
tengo en mi bandoneón
Doña María Ríos
el canto mío de corazón.
Ella sabe
enlazar
en
cualquier ocasión
y
rejuntar la hacienda
poniendo
rienda a su cimarrón.
Su sangre
gaucha está
en cada
amanecer
y por
Ruiz de los LLanos
los
tucumanos la suelen ver.