Me diste una estrella
te di mi silencio
buscando primavera
se alejó solo el invierno.
No fui de la tierra
tampoco del cielo
el día que te fuiste
dejando el sol en mi pecho.
Yo nunca te olvido
por siempre te quiero
pensar de tan cerquita
se me fue el alma tan lejos.
Llegando a tu rancho
yo siempre me acuerdo
un patio regadito
perfumando mi pañuelo.
Detrás de las tunas
refugio siestero
lloré tu amor perdido
como el cacuy monte adentro.
Los grillos del monte
que anoche me vieron
dicen que en luna llena
he de encontrar mi desvelo.