Tanta leña en los dos
no se ha encendido nunca
y la chispa casual
siempre ha quedado trunca.
Ven a mi corazón
que el viento abra tu blusa
que ésta fiesta de amor
no quedará inconclusa.
Ven a mi corazón
con los cinco sentidos
y juntemos los dos
todo el tiempo perdido.
Por la vida y la fe
y en tu milagro de hembra
quiero hacer junto a vos
una fragante siembra.
Y en tu tierra de amor
deja que crezca un árbol
ya no hay tiempo de andar
ni de pasar de largo.