Agua y fuego es un duelo
por llegar a ti, ábreme la puerta
quiero estar alerta
para cuando digas sí.
Silencio que llega al mar
no puedo naufragar
sin antes verte como lluvia
sobre mi cristal.
Y empaño mi ventanal
y soñaré otra vez
que entre nosotros no hay
tan sólo una cuestión de piel
cuestión de piel.
Por tu aliento yo presiento
que es el viento deshojándome
cada paso un abrazo
leve trazo sobre tu papel.