Tan pretencioso es tu amor
que hasta la luna te dí
para alumbrarte esas noches
que andar tras el canto, me
alejan de ti.
Si acaso digo que no
a tus caprichos mujer
llorará mi alma de
frío
buscando el hastío perdido
en tu piel.
Pídeme niña
si quieres
las horas que duelen de
tanto esperar
yo he de llenarlas con besos
pero no me pidas que no cante
más
que de tu amor vivo preso
pero no me pidas que no cante
más.
La copla trepa en mi voz
la pena en tu atardecer
mi copla llega a la zamba
y tu pena avanza bendita mujer.
Si andas buscando que yo
muera de a poco por tí
no he de cumplir tus antojos
si yo por tus ojos prefiero
vivir.