A ver si puedes ver, si puedes comprender
que ya
no habrá más nadie que te quede
que sin
mirarte sabe lo que quieres
de
tanto conocerte.
Que
guarda el corazón que no te deja ver
que ocupa tu
cabeza, que me temes
no ves que estoy
muriendo vida, no lo ves
que es poca mi
vergüenza, quédate.
Poco a
poco va cubriéndome tu indecisión
hiedra que me va
alcanzando
sube despacito y
va enredándose a mi voz.
Ahora
escúchame
y escúchame muy
bien
es hora de que
muerdas la manzana
no quiero ya
otra noche sin mañana
tu cuerpo
necesita mi calor.
Si no
entendiste bien,
sobre la mesa
he puesto todo
aquello que me queda
mi historia
preferida, mi orgullo y una estrella
a ver se te
arrepientes, quédate.