Tus ojos ya no me miran
dos mentiras son tus labios
mezcla de insulto y caricia
pero así me siento a salvo.
Prefiero ser pura sangre
y decires de la vida
que un viejo adorno de jade
uno más en tu vitrina.
Por eso rómpeme,
mátame
pero no me ignores, no mi vida
prefiero que tu me mates
que morirme
cada día.
Tus manos son dos cadenas
mi placer y mi agonía
con una me das cariño
con la otra me dominas.
Prefiero ser pura sangre
y decires de la vida
que un viejo adorno de jade
uno más en tu vitrina.