Quién contendrá las llamas de
tu pasión, mujer
al ser que acariciabas con toda tu ternura
en que lecho fragante tu voz maldecirá
pues no ha de ser el mismo que tanto amor te dio
sino el que vos pretendes usar para olvidarme
que es el signo mas claro de tu honda soledad.
Como puedes entonces
vivir días y noches
soportando el exilio del amor
y creer que son todas mentiras sin razón
escritas en el alma si es un hondo deseo
la angustia de vivir.
Bien sabes que me amas contra
viento y marea
que objeto tiene entonces mentir hasta el dolor.
Que objeto tiene entonces
mentir hasta el dolor
porque otro ser no tiene de la luna el fulgor
que yo deje en tu cuerpo, cuando sembré en tu mente
el hambre del placer.