Nació esta zamba en la tarde
cerrando ya la oración
cuando la luna lloraba
astillas de plata, la
muerte del sol.
La acunaron esos ríos
que murmuran al pasar
y el viento de los
inviernos
le dio la tristeza que la
hace llorar.
Cuando madure la noche
sumo de mi soledad
se ha de alegrar el camino
zambita nochera, La
Candelaria.
Que se duerman las
guitarras
huecas de voces que van
sacando a flor de la
tierra
recuerdos queridos que no
volverán.
En lo de poncho Marrupe
dele tomar y obligar
se nos va alegrando el
vino
cantando la zamba La
Candelaria.