Cuando la razón se vuela
cuando el instinto despierta
se van abriendo caminos
ignorados y sin huellas.
Que nos vuelven a la madre
que parió nuestra conciencia.
El camino se hace luz
y la ciencia solo es ciencia
vuelve el amor a su cauce
se disipa la apariencia.
La vida ya es otra vida
que nos lleva, que nos lleva.
Paisajes de cielo abierto
melodías que maduran
la salamanca se alumbra
como una blanca espesura.
La vida ya es otra vida
que en el silencio perdura.
El saber tiene su precio
allá por la salamanca
se cambian conocimientos
por pedacitos del alma.
Andando por esos montes
la ignorancia se acorrala.
Zupay tiene los caminos
y su ciencia es una estaca
clavada como una astilla
entre la mente y el alma.
El que vuelve nunca cuenta
que el conocer deja marcas.
Gozando baja la luna
se trepa la salamanca
y el destino se perturba
dentro e’ las cuevas paganas.
El saber tiene su precio
allá con la salamanca.