Ay de mí
pobre mi corazón
amante, constante
soñando tu verdor.
Dónde voy
veo tu valle en flor
Taquiña, quilquiña
llajgua del corazón.
Verde
del verde ají
picas al recordar
pureza, cerveza
verde del avenal.
Con el sol
sueña tu luz frutal
tus quintas, en cintas
canto del manantial.
Volveré
los ojos a cerrar
y adentro te encuentro
viva y sin despertar.