Cuando la
vendimia se vuelve fiesta
y por los
lagares la tierra sueña
entre los
cogollos amanecidos
nació
esta cueca, nació esta cueca.
Para que
se vaya por las hileras
regando
esperanza de viña nueva
para que
se quede mirando el cielo
por las
acequias, por las acequias.
Por la
blanca y por la negra
meta
canto en las tijeras
y en el
alma del cuyano
se
vuelven flores las penas
a Mendoza
la guardiana
madre de
todas las siembras.
Para que
se vuele con los pañuelos
para que
se quede entre las polleras
para que
parezca que están cayendo
copos de
nieve en la cordillera.
Para que
Tejada se vuelva canto
en el
canto simple de la alameda
para que
despierte tu sangre huarpe
en cada intento de savia nueva.