Dejé de
pronunciar tu nombre
y el
tiempo se detuvo allí
yo sigo
en mi labor de siempre
envuelta
en la rutina gris
y si
alguien me sorprende ausente
le miento
que no pienso en ti.
Detrás
del muro de tu ausencia
colgué mi
estúpida ilusión
me está
por consumir la espera
y muero
sin resignación
lo mismo
que una hojita seca
temblando
te recuerdo yo.
Que
importa si al caer la tarde
se aleja
más y más tu amor
igual te
seguirá en el aire
el grito
de mi corazón
jamás
intentaré olvidarte
por eso
no te digo adiós.
Me puede
reclamar tu cielo
la
estrella que dejaste en mi
no sé si
extrañará tu cuerpo
lo mucho
que también te dí
yo tengo
que enfrentar los miedos
si dejo
de pensar en ti.
Amar fue
conquistar contigo
la cumbre
de la excitación
sin ti
soy un rincón vació
que sueña
con la luz del sol
no trato
de encontrar olvido
en brazos
de otro nuevo amor.