Sentadito en el mojón
le canto copla al silencio
y entre chañares y alcohol
le doy vida a mis recuerdos.
Mi canto de madrejón
sombreao por los vinalares
ayuntao con el viento
me libro de los pesares.
Va llegando el musiquero
que viene del lao de abajo
y el grito de algún chaqueño
retoza en el guardapatio.
La suela de mi agua muerta
ya está tocando condena
bailemos esta chacarera
hasta que caiga una estrella.
Con ritmo de chacarera
se va aflojando la tierra
y bailan los bailarines
el viento en la polvareda.
Alcánzame ese jarrito
que está sobre la tinaja
y no le hagas bulla al sapo
que está adornando la tapa.
Un aire de viento norte
me desafina las cuerdas
y el duende del remolino
no encuentra a su compañera.