Ponle el vestido blanco
aquel con que nos casamos
ay doctor por más que le ande
si está lejos nuestro rancho.
Ya no gastes en remedios
ya mis fuerzas van mermando
tata Dios la está llamando
y con tata nadie juega.
Y con tata nadie juega
tata Dios
tata Dios
tata Dios la está llamando.
Todo se queda en silencio
solo Juan que le dice a ella
vieras que lindos quilotes
se están dando en la ladera.
Pero ya no quiero nada
voy a regalar la siembra
tata Dios así lo quiso
y con tata nadie juega.