Te busco en el silencio de una zamba
yo sé que estás aquí mezclando versos
en cada amanecer me suelo desvelar
soñando que aún estás al lado mío
y me sorprende el sol hablándote de amor
sin darme cuenta que ya no estás conmigo.
Te guardo en el silencio que te nombra
para que nadie sepa que te quiero
solo he de imaginar mi fuego haz de apagar
con el río sediento de tus besos
tus ojos deben ser destellos del amor
y en tu sonrisa se ha dormido el sol
Abrázame, quiero
sentirte mía
y entre tu intimidad volverme loco
llenarte de pasión, robarte el corazón
perdiendo la razón poquito a poco
y en cada amanecer acariciar tu piel
no despertar y ver que tú no estás.
Cada verso es una carta que te escribo
en el mismo latir de un sentimiento
un verso a flor de piel, un tibio amanecer
un rayito de luz para tus ojos
que ya no pueden ver tan ciegos de ilusión
entre tu soledad muero de amor.
No nos alcanza el tiempo de estar juntos
cada vez más tiene gustito a poco
apura la ansiedad, la urgencia de esperar
aunque la soledad duerma en mis brazos
y en tanto viviré el sueño de poder
mirar contigo cada amanecer.