Estoy en
abril, lejos del norte
es otoño y no es como el de allí
yo quiero ver los paraísos
con su luz tan amarilla
que se va apagando lenta
es una zamba.
Quiero
caminar por ese río
que en la santiago hacen las hojas
bajo mis pasos hacen ruido
juguetones, musicales
yo diría como lluvia
es como un grillo.
Yo lo
conozco desde siempre
sé de su magia que me abriga
no lo comparo solo digo
que es el mío, que quisiera
su tibieza en mis ojos, en la piel
en esta tarde.
Cuentos de
mi madre se derraman
con un misterio que no olvido
ay este otoño nostalgioso
que me lleva hasta los cerros
al compás de un bailecito
como en un sueño.
En cielos
de Salta me imagino
el duende escondido se sonríe
algún vinito cristalino
a la noche me hace señas
y me encuentro con amigos
es casi un rito.