Hay un nombre que tiene aroma divino y perfume de paraíso
ella es Maria del Huerto.
Huerto cerrado, fuente sellada eres oh Maria
dulce ternura, luz que en la oscuridad
de este mundo ilumina.
Abres tus brazos y en tu regazo un niño se cobija
llora de pena porque su corazón
se apartó del amor.
Madre
tú que escuchas a aquel que te invoca
escucha mi oración porque ese niño soy yo
me aparte del camino ayúdame a regresar
madre,
madre.
Tú eres Maria
aquel hontanar de donde fluye la gracia que acercas a los hombres
estás en la pureza de los niños
en la sonrisa de aquel mendigo que con el pan en la mano dice:
gracias
estás en el corazón de los que sufren
y lloran su hambre de Dios
estás a mi lado
en mi hermano
estás en mis manos y en mi corazón
porque tú eres Maria
el cálido reflejo de aquel que te creo.
Cuando la noche llega a mi alma tú me acompañas
alzo los ojos y en tu mirada
puedo encontrar la verdad.
Madre te pido guíes mi corazón hacia Cristo
quiero entregarlo a esos hermanos
que viven en el dolor.
Madre tú que escuchas a aquel que te invoca
escucha mi oración quiero vivir el amor
quiero contarle a esos hijos que están lejos de Dios
que tú María eres su madre, madre en el amor.