|
Nuestro mundo se olvidó de sorprenderse ante el misterio de la humildad de un Dios que se hace hombre y con los hombres humildes quiere habitar.
Nuestro mundo se olvidó de dar a Dios el lugar que corresponde y de tomar ante El y los hermanos la actitud de quien sirve en humildad.
Quién se detiene ante una violeta en este mundo que busca solo estrellas tan escondida que puede ofrecer que sirva.
A quién sorprendes hermana Crescencia si solo creces a la sombra de hojas tiernas en el silencio de la fe fecunda y ciega.
Nuestro mundo se olvidó que en cielo hay muchos hermanos que caminaron con Dios de la mano como amigos, como hijos de verdad.
Nuestro mundo va a encontrar algún día la respuesta a sus preguntas cuando sepa inclinarse ante una pequeña flor y su perfume le llene el corazón.
*******
Letra y Música:
Gabriela Guzmán. |