He tomado un papel
y escribí en el tu nombre
una lágrima dejé escapar
y mil momentos revivieron.
Una capilla y un patio
allí comencé a quererte
y a tus manos me aferré
madre dije para siempre.
Madre Virgen del Huerto
sol que alumbras mis tinieblas y mis sombras
mi vida canta hoy tu grandeza
en el silencio de tu entrega y tu pureza
madre, ave María.
Me enseñaste a descubrir
en lo sencillo la grandeza
del amor que se ofrendaba
en una cruz por mi existencia.
Y hoy que miro un poco atrás
te encuentro en mi agonía
en mi triste soledad
fuiste luz y fuiste guía.
Madre Virgen del Huerto
sol que alumbra mis tinieblas y mis sombras
en mis desiertos fuiste la estrella
y un sendero de paz abriste a mis huellas
madre, ave María.