Siempre
creí que amar
solo era sinceridad
siempre creí que amar
solo era felicidad.
Y ahora por
tu traición
sé que ya no es la verdad
pero también yo sé
que no hay que
llorar.
Pues
por tu culpa
ya no quiero volver a amar
porque tengo una herida
que costará
sanar.
Es por tu
engaño
que yo ya no quiero soñar
pero también yo sé
que no hay que
llorar.
Río en vez
de llorar
por tu amor
río en vez de llorar
por tu traición.
Será que en esta vida la pagarás
y que al final serás quien
llorarás.