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- ¿Qué es un pollo vestido de azul? - Un pollicía.
- ¿Cuál es el lápiz que dispara? - Lápiz Tola.
- Iba una cereza caminando y de pronto se enfrenta con un espejo y
se pregunta: ¿Cere esa?
-
Una señora al doctor: - Doctor me puede poner el diu? - Pero como le
voy a poner el DIU señora! - No, el di usted!
- La mamá pulga le pregunta a su hijo: - ¿Qué querés para tu
cumpleaños? y el hijo le responde: - Un perro grande ma.
-
Papá, papá; en la calle hay un hombre gritando. ¿No me das plata
para ese pobre hombre? - Bueno, acá tenés. Pero ¿qué es lo que
grita? - ¡Heelaadoos!
- Mamá ¿me traes un vaso de agua? - Voy a ir para allá y te voy a
dar una paliza si no te dormís ya mismo. - Y cuando vengas, ¿no me
traerías el agua?
- Papá,
¿es cierto que soy dientudo? - No hijo para nada, ahora cerrá la
boquita que me estás rayando el piso.
-
Mis amigos dicen que tengo la boca muy grande. - Mentiras, pero no
hables con la boca llena que se te están metiendo las migas en las
orejas.
- Papá,
papá; me corté un dedito. - Chupatelo hijo. - Es que no lo
encuentro.
- Mamá,
mamá; mis amigos me dicen deforme. - No le hagas caso hijito y ahora
cerrá tus 3 ojitos y dormite.
- A mi
hermanito le decimos mentira. - ¿Por qué? - Porque tiene las patas
cortas.
- ¿Qué
haces Susanita? - Le escribo una cartita a mi amiga Anita. - Pero si
vos todavía no sabes escribir. - No importa ella tampoco sabe leer.
-
Mamá, mamá; papá está tirando todas las porquerías por la ventana. -
Bueno, hijo, dejalo tranquilo. - Mamá, mamá; papá está tirando todas
las porquerías por la ventana. - Bueno, hijo dejaaaaaaaaaaa
-
Juan, ¿es cierto que eres muy susceptible? - No. ¡Y déjame en paz,
que me vas a volver loco!
- Doctor, me creo Napoleón. - ¡Usted está loco! Napoleón soy yo.
- Vos no estás calvo... lo que pasa es que la frente te llega a la
espalda.
- Tengo mil razones para suicidarme. - No digas eso, yo siempre
estaré a tu lado. - Esa es la primera.
- Mamá, cuando hable en el colegio nadie me escucha, ni la maestra,
ni mis compañeros, ni... ¿mamá? ¡mamá! ¡¡mamá!!
- Me gustan tanto las mujeres, que hasta me gusta la mía.
- La ciudad polaca de Bygdcozcsazk no se llamaba así antes del
terremoto.
- Dejemos las mujeres hermosas para los hombres sin imaginación.
- Doctor, tengo doble personalidad. - No se preocupe, pase y
charlemos los cuatro.
- Oye, imbécil, ¿has visto al Pancho? - ¡Háblame con respeto! - Oye,
imbécil, ¿has visto a Don Francisco?
- ¿Quieren leer un chiste rápido? Ahí va el otro.
- ¿Te gustó el cine? - Pues no sé, estaba tan oscuro.
- ¿Quieres salir conmigo esta noche? - No puedo. - ¡Haz un esfuerzo!
- ¡¡Mmmjjjj!!, no puedo.
- Mamá, no puedo resolver este problema. - Intentá tres o cuatro
veces más. - Mamá, no puedo resolver este problema. Mamá, no puedo
resolver este problema. Mamá, no puedo resolver este problema...
¿ya?
- Bailas como los ángeles, por no decir como los muertos.
- Marisa, ¿tú crees que soy asqueroso? - ¿Puaj?
- Hoy por mí, mañana por fa.
- ¡Hola, Juan! ¡Para vos no pasan los años! - ¿No? - No, se te
quedan todos encima.
- Doctor, ¿cuánto me queda de vida? - Diez, nueve, ocho, siete,
seis...
- No te desmoralices, que encima de idiota, mediocre, torpe e
incompetente, te van a decir depresivo.
- ¡Qué hermoso está tu retrato! No se te parece en nada.
- Papá, ¿puedo ir al cine de adultos? - Sí hijito, pero no entres.
- Doctor, ¿qué padezco? - Una foca, señoda.
- ¿Por qué te compraste ese auto tan chiquito? - Es el único en que
no entraba mi suegra.
- ¿Me da un frasco de vitaminas? - ¿Vitamina A, B o C? - Es lo
mismo, no sé leer.
- ¿Qué es un punto enterrado? - El famoso punto muerto.
- En Argentina, el 70% de las personas trabaja en tareas de
mantenimiento. Tratan de mantener el trabajo.
- Papá, papá, tres chicos me pegaron. - ¿Y te vengaste, hijo? -
Claro, si no me vengo, me matan.
- Buen día, necesito anteojos oscuros. - ¿Para sol? - No, para mí.
- Me compré una videocasetera. - ¿Y de dónde sacaste la plata? -
Vendí el televisor.
- Todos me dicen que soy histérica. - No les hagás caso. - ¡Con eso
no soluciono nada, idiota!
- Querido, antes de venir entré al supermercado. - ¿Y qué compraste?
- Nada, me fallaron los frenos.
- ¡Atención, Torre de Control! Están fallando los motores. -
Tranquilo, piloto. Dígame su altura y ubicación. - Mido 1,70 y estoy
sentado en la cabina.
- ¿Qué gusto tiene la sal? - ¿Sal fina o sal gruesa?
- ¿Tiene algún veneno bueno para las ratas? - No. Todos les hacen
daño.
- Doctor, cuando tomo sol me pongo toda colorada. - ¡Pero señora!,
debe vencer esa timidez.
- ¿Me vende un par de zapatos? - ¿De qué color? - Los dos del mismo.
- ¿Cuántos hermanos tiene usted? - Dos, señor juez. - ¡No mienta! Su
madre acaba de decirme que tuvo tres hijos.
- ¡Manden urgente una ambulancia! Esta mujer va a dar a luz. -
Tranquilo, señor. ¿Es su primer hijo? - No, soy el marido.
- Hace como un mes que no hablo con mi señora. - ¿Están peleados? -
No, pero no quiero interrumpirla.
- Mozo, ¿qué tiene de entrada? - Una puerta de vidrio, señor.
- Es fácil saber cuándo una mujer marcó un número equivocado: sólo
habla 15 minutos
- Querido, ¿vos morirías por mí? - No sé, pero ya llevo agonizando
veinticinco años.
El libro más corto de la historia: "Memorias de un amnésico".
- Tené cuidado. La próxima curva está muy cerrada. - Claro, no
pretenderás que esté abierta a esta hora.
- Estoy harto de ir detrás de esta grúa. - No hubieras chocado.
Eso del reciclaje es pura basura.
- No sé si alegrarme o deprimirme. El doctor me dijo que me queda
poco tiempo de sufrimiento.
- Andrés, ¿es cierto que eres un cerdo? - ¿Oinc?
- Mozo, ¿qué me recomienda? - Que coma en casa, señor.
- No me gusta cómo salgo en las fotos. No me muestran como realmente
soy. - Pues deberías dar gracias a Dios.
"Ahorro" debería escribirse sin "h" para economizar una letra.
Vusco mekanógrafa. Hurjente.
Los ateos no tienen cura.
¿Cómo se llamaría el burro si fuera inteligente?
- Mi hijo trabaja de arqueólogo. - ¡Ah!... ¿y ataja bien?
- Mi mujer no me echó de casa. Yo la abandoné. - ¿Y ese yeso? - Es
que la abandoné cuando me tiró por la ventana.
- Querido, ¿qué te pareció mi mamá? - ¿Te soy sincero o seguimos
siendo novios?
- Mi hijo siempre va para adelante. - Sí, lo malo es que no mira las
paredes.
- ¿Qué es un acto reflejo? - Lo que hacemos frente al espejo.
- ¿Qué es un obispo? - El esposo de la avispa.
- ¿Qué es un primate? - Un primo oscuro.
- Hola, ¿lestaulante japonés? - No, este es el restaurante mejicano.
- Perdóname, cuate, me equivoqué de número.
- Mamá, no me esperes esta noche. - ¿Por qué? - Porque ya llegué.
- Hola, ¿está Delgado? - ¿De parte de quién? - De Delgordo.
- Hola, ¿servicio de pompas fúnebres? - Sí, ¿qué desea? - ¿Cuánto
valen doce pompas de jabón negras?
- ¿Ya no me quieres, Juan? Antes perdías el aliento por mí. - Claro,
antes vivías en el último piso.
- Mi reloj anda tan mal, tan mal, pero tan mal, que en vez de dar la
hora, me la pide.
- Mi hijo camina desde los diez meses. - ¡Ya debe andar lejísimo!
- Tenemos que dejar de vernos. - Es cierto. Apagá la luz.
- El que ríe último no entendió el chiste.
- Este sueño maldito no me deja dormir.
- Vendí la farmacia. - ¿Porqué? - No me quedó más remedio.
- ¿De quién es esa carta que recibiste? - ¿Por qué preguntás? - No
seas tan curioso, y contestame.
- A quien más perjudican las malas compañías es a los empresarios.
- Hay tres clases de mujeres: las hermosas, las inteligentes y la
mayoría.
- Yo antes mentía gratis. Ahora soy político.
- Pinto casas. A domicilio.
- Pitágoras, gran matemático, a la pimienta le decía 3,14mienta.
- Yo estaba decidido a ganar, pero nadie respeta mis decisiones.
- Doctor, me siento mal. - Pruebe en el sofá.
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Mamá, mamá, en la escuela los chicos me dicen Susana Giménez. - Pero
vos no sos Susana Giménez. - Coooorrecto.
- En que se parece un soldado, un barco y una familia? - No sé - En
que el soldado y el barco tienen casco - Y la familia? - Bien,
gracias.
- Querés que te cuente un chiste pesado?, bueno pero espera,
ayúdame a
alzarlo.
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Las ovejas estaban jugando al futbol, se les va la pelota y una
dice: "veeeee", la otra dice: "veeeee tuuuuu".
- Mamá mamá, me picó una víbora... - ¿cobra? - no es gratis.
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Te invito a comer un asado. -¿Qué festejamos? - Que
atropellé una vaca.
- Te invito a una fiesta de 15
años - Bueno pero a los 2 meses me vuelvo porque sino me aburro...
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