
- Fecha:
24 de Octubre al 21 de
Noviembre.
En Libra el ego se encuentra
con el tú y evoluciona; sin embargo, en Escorpio ese ego ha de
enfrentarse con transformación. Este signo ve la naturaleza relativa
de las cosas, y por lo tanto, la importancia que tiene que mueran
algunas formas para que nazcan otras. Es un signo de agua, utiliza
las emociones para su propio crecimiento, en su caso emociones
intensas y llenas de dramatismo. También, como todos los signos de
agua, es sensible, pero si le hieren peleará.
Es un signo de crisis, reorientación y transformación. En su proceso
de desarrollo no puede haber estancamiento, ha de haber continuo
movimiento. Pero como es un signo fijo, puede agarrarse a una
situación o relación en busca de seguridad. Cuando se da cuenta de
que no existe seguridad suficiente, entiende que ha de liberarse de
dependencias y aceptar que la vida siempre fluye. Su símbolo nos
señala este movimiento, tres ondas que ascienden o se manifiestan a
través de una flecha dirigida hacia arriba. Escorpio, durante el
proceso de búsqueda, destruirá las formas que él mismo había creado.
El funcionamiento de este signo es el siguiente: rápido y brusco
aumento de energía con la consiguiente explosión y descarga. Esa
brusquedad que también manifiesta en sus relaciones le puede llevar
a ser malentendido. De hecho, desea que cuantos le rodean entren en
su mismo proceso de transformación. Siempre busca faltas y defectos
en él mismo y en los demás, para eliminarlos.
Escorpio si algo no puede perdonar es que no todo salga a la luz. Es
como si se viera forzado a destapar toda suciedad que detecta. Tiene
la capacidad de reconocer, experimentar y aceptar los extremos, a
partir de aquí podrá alcanzar la moderación.
Una mirada al mundo de las sensaciones le puede ayudar a equilibrar
sus intensos deseos, sus tendencias negativas y centrarse en algo
concreto, algo realmente valioso que se encuentra en su interior y
en la vida misma.
Marte, su regente, le aporta el deseo de ir detrás de todo con
valentía. En su camino hacia el interior, Escorpio, ha de aprender a
renunciar a las cosas que le ligan. Una vez superado el miedo a la
extinción del yo, se puede convertir, con su fuerza transformadora,
en sanador de otros.
Escorpio, nos aporta la pasión por la vida. Esa pasión que nos ayuda
a integrarnos a la corriente continúa. También nos enseña la
aceptación del dolor, del sufrimiento necesario que nos hace
renovarnos, renacer, cambiar de piel. |