
- 1909, 1921, 1933, 1945, 1957,
1969, 1981, 1993, 2005.
Sus cualidades positivas son la
ambición, la comunicación, la alegría y ser muy trabajador.
Sus negativas son las de ser
pedante, dogmático, testarudo y muy vanidoso.
El Gallo es totalmente
contradictorio, una personalidad complicada, a veces es un poco
agresivo, excéntrico, pero muy seguro de sí mismo. Tienden a ser
conservadores y de extrema sensibilidad. Su apariencia física es muy
bonita, esta es una cualidad que lo convierte en el centro de
atenciones y le ayuda a lograr determinados objetivos. Es
extrovertido en su exterior, tiene una alegría contagiosa, tienden a
estar rodeados de sus amigos pero pueden verse solos producto a su
complicada personalidad.
El Gallo es muy organizado, de
mucha disciplina, tiene facilidades para realizar negocios
productivos, es muy práctico en los negocios, y sus decisiones casi
siempre en los negocios van del lado de la aceptación. Tiende a
criticar con fuerza a los demás y para que pueda salir adelante
necesita de constantes halagos no importa de donde vengan.
Su vida sentimental no es más
que una sucesión de cambios bruscos, necesita de una pareja que por
sobre todas las cosas sepa admirar su talento y amarlo con todas las
fuerzas de su corazón, no tolera una relación que lo este criticando
constantemente de ninguna forma. No puede soportar a una persona a
su lado que sea demasiado pesimista, necesita a su lado una persona
alegre, optimista, con mucha fuerza y cargada siempre de energías
positivas.
La sabiduría de la Serpiente
le atrae poderosamente para crear una unión duradera.
Con el Buey tiene también una
magnifica combinación, con Dragón puede llegar muy lejos ya que
ambos son ambiciosos y muy capaces.
No es aconsejable una persona
de su mismo año ya que pueden surgir grandes y fueres conflictos.
Con el Perro no tendría muchas
posibilidades de avance, de armonía, y con el Conejo le sería una
relación muy difícil.
El Tigre, la Cabra, el Mono y
el Cerdo le proporcionan al Gallo una relación agradable y positiva,
pero jamás tan intensa como con la Serpiente. |